CONSEJOS PRÁCTICOS

» Para llevar una vida sana:

Aguas de La Palma es agua mineral natural de excelente calidad que cumple con todas las exigencias cualitativas y ecológicas requeridas, guardando en el interior de cada envase toda la riqueza de las cumbres de "la Isla Bonita", fuente de un perfecto equilibrio y bienestar para nuestro cuerpo.

Se recomienda beber abundante agua diariamente para recuperar el líquido perdido y ayudar a eliminar toxinas del organismo. Si la cantidad de agua es pobre, los nutrientes que consumimos no se transportan de manera adecuada a través de nuestro organismo.

El agua es el líquido más sano para nuestro organismo, con muchos beneficios que se ven potenciados por los minerales y la cantidad que de éstos haya en su composición. El agua contribuye a la hidratación de la piel, es imprescindible para mantenerla tersa y joven y resulta fundamental para tener un cabello más sano

Es muy importante hidratar convenientemente el organismo, ya que ello proporciona una mayor energía, puesto que una disminución de agua corporal supone pérdida de energía.

Aguas de La Palma es agua mineral natural de mineralización débil. Está indicada para la preparación de alimentos infantiles y para dietas pobres en sodio.

Bebe uno o dos vaso de agua mineral nada más levantarte. Conseguirás una mejor hidratación y activarás los mecanismos de limpieza del organismo.

» A la hora de practicar deporte:

Antes de empezar a realizar el ejercicio se debe beber, como mínimo, un vaso de agua.

Cuando se realizan deportes que requieran grandes esfuerzos se debe beber un par de sorbos cada quince minutos.

Con el ejercicio, el 75% de la energía se convierte en calor y se pierde agua por la transpiración que es necesaria recuperar.

La sed es el primer síntoma de la falta de agua; minutos más tarde, los síntomas se amplían a opresión, boca pastosa, disminución de capacidades psíquicas, apatía e incluso excitación, además de que las extremidades pueden hincharse.

El agua contiene elementos esenciales que complementan el aporte que otros alimentos dan al organismo. Después del ejercicio físico, parte de estos minerales se han eliminado por el sudor y es necesario recuperarlos.

» En la Restauración:

No debe aceptarse ningún envase que no haya sido abierto en presencia del consumidor. El camarero debe proceder a su apertura tras haber mostrado el envase al cliente y siempre que éste haya dado su conformidad. Igualmente se ha de observar que los precintos de apertura se encuentren siempre intactos.

Jamás deben utilizarse los envases para rellenarlos con otro tipo de productos.

Nunca ha de servirse agua envasada con hielo, ya que altera la composición original del agua, cambiando su sabor y sus propiedades. Para evitar esta práctica, las botellas han de servirse frías pero sin exceso, entre 15 y 20 grados, ya que de modo contrario sería imposible apreciar su auténtico paladar, y demasiado fría no resulta sana para el intestino.

No debe aceptarse agua servida en jarras, aunque se nos insista que es del tipo que hemos pedido. El envase ha de estar visible para el consumidor en todo momento, bien en cubiteras o sobre la mesa.

A la hora de realizar el servicio, no deben ocultarse las etiquetas con la mano, ya que lo que el cliente ha adquirido es un agua concreta, y tapar la marca no resulta ético ni profesional.

Debe evitarse tocar las etiquetas con las manos mojadas o las servilletas de servicio, ya que se suelen desprender y romper al estar mojadas, dando una mala impresión sobre la mesa del cliente.

Se ha de rechazar toda botella en la que no figure de forma clara y evidente el nombre del manantial del que procede o su lugar de explotación.

En cuento al servicio y la correcta elección de las copas hay que escoger aquellas con base ancha, cierta altura y boca ligeramente más estrecha. La copa ha de mantener en todo momento la temperatura ambiente y se debe huir y rechazar aquellas que están calientes (recién sacadas del lavavajillas).

Al margen de realizar la función de aplacar nuestra sed, en caso de que durante la comida se utilicen diferentes tipos de vino -dependiendo del menú servido- el agua debe utilizarse entre vino y vino para garantizar la neutralidad de nuestras papilas gustativas, evitando la mezcla de caldos y sabores.

La carta de aguas, en aquellos establecimientos que la posean, ha de ser clara y sencilla, de forma que el cliente poco habituado a ellas, pueda entender qué tipo de agua es la mejor que convenga a su salud y a sus gustos.

Tanto la clientela como el servicio deben estar al tanto sobre las diferencias entre las numerosas aguas que España ofrece -minerales, de manantial y potables preparadas.

Detallar que, después de servirnos cada vaso, el envase sea cerrado totalmente ya que el agua se evapora y las sales minerales tienden a depositarse en las paredes de la botella.

Los envases con agua deben conservarse en lugar limpio, fresco, seco y preservado de olores agresivos y de la luz solar. No ponerlos cerca de la calefacción ni abiertos en el frigorífico junto a otros alimentos.