El Agua Bonita 

La calidad está en su origen único y privilegiado, La Isla de La Palma

 

Conocida como la isla bonita, La Palma es un paraiso de roca volcánica de apenas 700 kilómetros, que bien podría considerarse un planeta en miniatura por la diversidad de ecosistemas que concentra: increíbles paisajes, imponentes volcanes, profundos bosques verdes, bonitas y tranquilas playas de arena negra y mágicos cielos estrellados. En el año 2002, el Consejo Internacional de Coordinación de la UNESCO, declaró la totalidad del territorio insular como Reserva Mundial de la Biosfera La Palma.

Equilibrio y cualidades únicas

100% Natural – 0% Impurezas

Un agua intacta y libre de cualquier contaminación, directamente del manantial a tu botella. La avanzada tecnología y estrictos controles sanitarios de nuestra planta de envasado evitan cualquier contaminación o contacto humano con el producto.

De mineralización débil

Las aguas de Mineralización Débil son aquellas que contienen menos de 500 mg/l de residuo seco. El agua Manantial Barbuzano posee un residuo seco de 80 mg/l, un nivel no superado por ninguna otra agua mineral de las Islas Canarias y que le confiere ese carácter de mineralización débil.

Indicada para dietas pobres en sodio y para la preparación de alimentos infantiles.

Al contener menos de 12 mg/L de sodio es un agua indicada para dietas pobres en sodio y para la preparación de alimentos infantiles.

Apta para el consumo en centros sanitarios y por pacientes inmunodeprimidos.

Aguas Manantial de Barbuzano, además de los análisis recogidos en la normativa vigente, incorpora analíticas mediante técnicas de biología molecular, únicas en nuestro pais,  que le confieren unas garantías microbilógicas superiores a las requeridas por la legislación.

Composición y propiedades inalterables

A diferencia de las aguas “del grifo”, las aguas de manantial y las aguas potables preparadas, el Agua Mineral Natural Mantial Barbuzano conserva inalterable su pureza original, composición química y propiedades organolépticas.

La calidad del agua y el proceso de envasado queda garantizado por analíticas diarias y otras con mayor detalle a cargo de prestigiosos laboratorios privados como González Santiago, Nertalab y Oliver Rodés.