Además de los análisis recogidos en la normativa vigente, la compañía incorpora analíticas mediante técnicas de biología molecular, únicas en España, que garantizan su calidad por encima del estándar del sector.

Como casi todos los productos alimenticios el agua embotellada no es un producto libre de microorganismos, especialmente bacterias que se encuentran de forma natural en los suministros de agua. Las aguas embotelladas presentan un microflora muy variada que incluyen hongos como Alternaria sp. o Penicillium sp. y especies de bacterias de los géneros Achromobacter spp., Aeromonas spp., Flavobacterium spp., Alcaligenes spp., Acinetobacter spp., Cytophaga spp., Moxarella spp., Pseudomonas spp., Burkholderia spp., Micobacterium spp. La mayoría de estos microorganismos no son patógenos para el hombre en condiciones normales, pero pueden ser responsables de infecciones oportunistas en pacientes hospitalizados o con problemas de inmunosupresión. La calidad microbiológica de las aguas se establece por la presencia o no de una serie de microorganismos denominados indicadores de contaminación fecal que son de origen bacteriano. La ausencia de estos indicadores, sin embargo, no aseguran la ausencia de estas bacterias oportunistas.

Algunos virus como los Norovirus, causantes de gastroenteritis, se han detectado en aguas minerales embotelladas y han sido causantes de brotes en España por la ingesta de este tipo de agua. La identificación de virus entéricos en el agua es compleja y la ausencia de los indicadores de contaminación fecal rutinarios no asegura la ausencia de estos microorganismos, por lo que se han buscado alternativas como indicadores de la presencia de estos patógenos. Los bacteriófagos son virus que infectan a bacterias del tracto intestinal del hombre y de animales e indican por tanto una contaminación fecal. Por otro lado, presentan un comportamiento similar a los virus entéricos frente a los distintos tratamientos que se aplican al agua. Estos dos hechos han llevado a considerar como indicadores víricos a varios tipos de bacteriófagos, dentro de los cuales se encuentran los colifagos somáticos.

La presencia de hongos en las aguas minerales no se encuentra regulada, aunque son importantes desde el punto de vista de la salud, ya que muchos de estos organismos son capaces de causar enfermedades infecciosas e irritación en las mucosas, sobre todo en pacientes inmunodeprimidos. Las infecciones fúngicas son difíciles de tratar ya que estos agentes son eucariotas como las células humanas. Por otro lado, el problema de la presencia de algunos de estos hongos es su capacidad para producir micotoxinas como Alternaria alternata y Penicillium citrinum.

Las levaduras se han descrito como indicadoras de cambios en las características del agua, lo que podría llevar a la aparición de otros microorganismos. Se ha evidenciado que la presencia de levaduras puede actuar como un indicador de la posible generación de microorganismos mesófilos, enterobacterias y posiblemente coliformes totales. Así mismo, existen numerosas investigaciones en las que se encuentran diferentes especies de Candida en aguas embotelladas, incluso en número muy superior al detectado en agua de grifo. Las especies encontradas, C. parapsilosis, C. glabrata y C.albicans han estado involucradas en numerosas infecciones nosocomiales en pacientes con factores de riesgo, como aquellos que han recibido una terapia con múltiples antibióticos.

Aguas de La Palma, además de los análisis recogidos en la normativa vigente que garantizan la calidad sanitaria de su producto, investiga de forma periódica la presencia de determinados microorganismos que pueden actuar como patógenos oportunistas, que no son monitorizados de forma rutinaria por no encontrarse en la normativa y que los indicadores de calidad utilizados no reflejan su presencia/ausencia. Estos microorganismos son:

  • Hongos filamentosos y levaduras: Detección y recuento mediante cultivo e identificación por técnicas de biología molecular (PCR).
  • Bacterias oportunistas: Burkholderia cepacia, Stenotrophomonas malthophilia, Aeromonas hydrophila y Mycobacterium sp. Detección y recuento mediante cultivo e identificación por técnicas de biología molecular (PCR).
  • Colifagos somáticos: Detección y recuento mediante cultivo según norma ISO.

La identificación de estos microorganismos se realiza mediante técnicas de biología molecular (PCR), lo que permite unos resultados rápidos, sensibles y específicos. Esta técnica permite la posibilidad de detectar aquellos microorganismos que se encuentran en un estado de letargo, incapaces de crecer en medios de cultivo, lo que supondría obtener falsos negativos.

El análisis de estos parámetros supone para Aguas de La Palma ofrecer un producto con unas mayores garantías microbiológicas, ya que está libre de microorganismos oportunistas, capaces de producir infecciones graves en grupos de población sensible. Esto hace que el agua de Aguas de La Palma pueda indicarse para el consumo por parte de niños, ancianos o pacientes hospitalizados con algún tipo de inmunosupresión o bajo tratamientos de antibióticos.

Dr. Néstor Abreu Acosta

Dr. Néstor Abreu Acosta

Director Técnico - Director de Calidad